Cuando un concurso de acreedores no consigue un convenio —un acuerdo para reestructurar la deuda y salvar la empresa—, se abre la fase de liquidación. Es, para decirlo sin rodeos, el cierre ordenado de la empresa bajo supervisión judicial.
📊 Datos clave en Espana
- •18.017 concursos tramitados en Espana en 2025, de los cuales mas de 16.500 fueron personas fisicas
- •Incremento del 32,9% en concursos de personas fisicas no empresarios (T3 2025 vs T3 2024)
- •El 92% de los concursos presentados en el primer trimestre de 2025 corresponden a persona fisica
- •Cataluna lidera los procedimientos de Segunda Oportunidad (23,09%), seguida de Madrid (17,93%)
Fuentes: CGPJ, Estadistica Judicial 2025 | Observatorio ICAB de la Insolvencia Personal
No es el final que nadie desea, pero a veces es el único camino viable. Y entender cómo funciona es clave tanto para el empresario que cierra como para los trabajadores, proveedores y acreedores que esperan cobrar algo de lo que se les debe.
¿Qué es la fase de liquidación del concurso de acreedores?
La fase de liquidación es la etapa del procedimiento concursal en la que se venden los activos de la empresa y se reparte el producto entre los acreedores, siguiendo un orden de prioridad legal. Está regulada en los artículos 415 a 433 del Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC).
Se abre cuando:
- El deudor solicita directamente la liquidación (porque sabe que la empresa no es viable)
- No se consigue aprobar un convenio con los acreedores
- Se incumple el convenio aprobado
- La administración concursal constata que la empresa no puede continuar su actividad
Una vez abierta la liquidación, el deudor pierde la administración de la empresa. La gestión pasa íntegramente a la administración concursal, que actúa como liquidador.
¿Quién es el liquidador concursal y qué funciones tiene?
En la práctica, la administración concursal (nombrada al inicio del concurso) asume las funciones de liquidador. No se nombra un liquidador diferente, salvo que el juez lo considere necesario.
Funciones principales del liquidador:
- Elaborar el plan de liquidación. Dentro de los 15 días siguientes a la apertura de la liquidación, debe presentar al juez un plan que detalle cómo se van a vender los activos, en qué orden y con qué condiciones.
- Vender los activos de la empresa. Puede vender bienes individualmente, por lotes, o la empresa en su conjunto como unidad productiva. La venta como unidad productiva es preferente porque mantiene los puestos de trabajo.
- Cobrar los créditos a favor de la empresa. Si la empresa tiene facturas pendientes de cobro, el liquidador se encarga de reclamarlas.
- Pagar a los acreedores. Con el producto de la venta, se paga a los acreedores siguiendo estrictamente el orden de prelación legal.
- Gestionar los contratos de trabajo. Solicitar al juez la autorización de despidos colectivos (ERE concursal) si la empresa va a cesar su actividad.
- Rendir cuentas. Presentar al juzgado un informe final de la liquidación con el detalle de todo lo vendido, cobrado y pagado.
¿Cuánto cobra un liquidador concursal?
La retribución de la administración concursal (que actúa como liquidador) está regulada por el Real Decreto 1860/2004 y se calcula en función del activo y pasivo de la empresa. Para empresas pequeñas, puede oscilar entre 2.000 y 10.000 euros. Para empresas más grandes, puede superar los 50.000 euros.
Esta retribución se paga como crédito contra la masa, es decir, antes que cualquier otro acreedor. Es un coste del procedimiento que reduce el dinero disponible para repartir.
¿Cómo se venden los activos en la liquidación?
El plan de liquidación puede prever diferentes modalidades de venta:
Venta como unidad productiva
Es la opción preferida por la ley. Consiste en vender la empresa (o una parte) como negocio en funcionamiento, incluyendo activos, contratos y, normalmente, parte de la plantilla. El comprador adquiere un negocio operativo, y los trabajadores mantienen (total o parcialmente) sus puestos.
Ventajas: maximiza el valor de venta, mantiene empleos, permite continuidad del negocio.
Venta de bienes individuales
Cuando no hay comprador para la empresa como unidad, se venden los activos por separado: maquinaria, vehículos, inmuebles, existencias, marcas, etc. La venta puede hacerse mediante subasta judicial, venta directa o sistema mixto.
Subastas judiciales
Los bienes se ponen a la venta en subasta pública a través del Portal de Subastas del BOE. Cualquier persona puede pujar. Hay reglas sobre el precio mínimo de adjudicación que protegen a los acreedores de ventas a precio irrisorio.
¿En qué orden se paga a los acreedores?
El orden de pago es uno de los aspectos más técnicos del concurso, y determina quién cobra y quién se queda sin cobrar. Funciona así:
- Créditos contra la masa (art. 242 TRLC): se pagan primero, a su vencimiento. Incluyen los salarios devengados tras la declaración de concurso, la retribución de la administración concursal, y los gastos del procedimiento.
- Créditos con privilegio especial (art. 270 TRLC): se cobran del bien que garantiza la deuda. Ejemplo: el banco con hipoteca cobra del inmueble hipotecado.
- Créditos con privilegio general (art. 280 TRLC): salarios de los últimos 30 días de trabajo, indemnizaciones por despido, créditos de la Seguridad Social, créditos tributarios (con límites).
- Créditos ordinarios (art. 284 TRLC): proveedores, préstamos sin garantía, tarjetas de crédito.
- Créditos subordinados (art. 281 TRLC): intereses, multas, créditos de personas especialmente relacionadas con el deudor (socios, administradores, familiares).
En la práctica, si la empresa tiene pocos activos, los créditos contra la masa y los privilegiados absorben todo el producto de la liquidación. Los acreedores ordinarios y subordinados se quedan sin cobrar nada. Es una realidad dura pero frecuente.
¿Qué pasa con los trabajadores en la liquidación?
La apertura de la liquidación suele implicar el cese de la actividad empresarial y, con ello, la extinción de los contratos de trabajo. El proceso es el siguiente:
- La administración concursal solicita al juez del concurso la autorización de despido colectivo (ERE concursal).
- Se abre un período de consultas con los representantes de los trabajadores (mínimo 15 días en empresas de menos de 50 trabajadores, 30 días en empresas mayores).
- El juez autoriza los despidos con una indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.
- Los trabajadores pueden solicitar la prestación del FOGASA para cobrar salarios pendientes (máximo 120 días) e indemnizaciones (30 días por año, máximo 1 anualidad).
Si se vende la empresa como unidad productiva, el comprador puede asumir parte o toda la plantilla. En ese caso, los contratos se mantienen con el nuevo empleador.
¿Qué pasa con los socios y administradores tras la liquidación?
Depende de la calificación del concurso:
- Concurso fortuito: la responsabilidad se limita a la sociedad. Los socios pierden su inversión (capital social), pero no responden con su patrimonio personal. Los administradores no tienen responsabilidad adicional.
- Concurso culpable: si el juez determina que la insolvencia fue causada o agravada por dolo o culpa grave del administrador, este puede ser condenado a cubrir el déficit concursal (la diferencia entre lo que se debe y lo que se ha pagado) con su patrimonio personal. Además, puede ser inhabilitado para administrar sociedades durante 2 a 15 años.
Los supuestos más habituales de concurso culpable son:
- No haber solicitado el concurso en los dos meses desde que se conoció la insolvencia
- Irregularidades contables graves
- Alzamiento de bienes u ocultación de patrimonio
- Disposición fraudulenta de activos
Si eres administrador de una empresa en dificultades, es fundamental que te asesores a tiempo. Solicitar el concurso dentro de plazo es la mejor protección contra la responsabilidad personal. Nuestro despacho está especializado en derecho mercantil y concursal y podemos orientarte.
¿Cuánto dura la fase de liquidación?
La ley establece que la liquidación debe completarse en el plazo de un año desde su apertura. En la práctica, puede tardar entre 6 y 24 meses, dependiendo de:
- El volumen de activos a vender
- La complejidad del patrimonio (inmuebles, participaciones, propiedad industrial)
- Si hay compradores interesados en la unidad productiva
- El número de acreedores y posibles impugnaciones
- La carga de trabajo del juzgado
¿Tu empresa está en concurso o camino de liquidación?
Te asesoramos sobre las opciones que tienes: convenio, venta de unidad productiva, protección frente a responsabilidad personal y gestión del cierre.
Preguntas frecuentes sobre la liquidación del concurso
¿Se puede evitar la liquidación del concurso?
Sí, si se consigue un convenio con los acreedores. El convenio permite reestructurar la deuda (quitas y/o esperas) y mantener la empresa en funcionamiento. Si el convenio se aprueba y se cumple, la empresa sobrevive. La liquidación solo se abre si no hay convenio o si este se incumple.
¿Puedo comprar activos de una empresa en liquidación?
Sí. Los bienes se venden normalmente mediante subasta pública en el Portal de Subastas del BOE, o por venta directa autorizada por el juez. Cualquier persona o empresa puede participar, salvo restricciones específicas para personas vinculadas al deudor.
¿El administrador puede ser demandado personalmente tras la liquidación?
Sí, si el concurso se califica como culpable. El juez puede condenar al administrador a cubrir el déficit concursal con su patrimonio personal y a una inhabilitación de 2 a 15 años. La sección de calificación se tramita de forma paralela a la liquidación.
¿Qué pasa con los contratos de la empresa en liquidación?
La administración concursal puede resolver (cancelar) los contratos en vigor de la empresa si la continuidad no es viable. Los contratos de arrendamiento, suministro, franquicia y similares pueden resolverse, aunque la otra parte tiene derecho a reclamar una indemnización como crédito concursal.
¿Un autónomo puede pasar por la fase de liquidación?
Sí. Un autónomo (persona física empresario) puede ser declarado en concurso y abrir fase de liquidación. En su caso, la liquidación afecta a los bienes del negocio y al patrimonio personal del autónomo. Pero si cumple los requisitos, puede solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho (Ley de Segunda Oportunidad) y cancelar las deudas restantes tras la liquidación. Consulta nuestra guía sobre concurso de acreedores para autónomos.
Tambien te puede interesar: Ley de Segunda Oportunidad en Bilbao | Derecho Civil | Derecho Mercantil
Si necesitas un abogado de Segunda Oportunidad en Barcelona, Zaragoza o Bilbao, podemos ayudarte.
Contenidos relacionados