Cuando mis clientes llegan al despacho asfixiados por las deudas, miran cada euro con lupa. Es lógico. Si estás buscando cancelar tus obligaciones porque no llegas a fin de mes, encontrarte con que necesitas contratar no a uno, sino a dos profesionales (abogado y procurador), puede parecer un obstáculo insalvable.
La pregunta es recurrente: «Mónica, ¿puedo ahorrarme el procurador? ¿Puedo hacer el trámite solo con abogado?».
La respuesta corta, basada en la Ley Concursal vigente, es SÍ, es necesario contar con procurador. Pero déjame explicarte por qué esta figura no es un «gasto extra», sino tu garantía de seguridad jurídica, y cómo hacemos en mi despacho para que este requisito no te impida acceder a la exoneración.
¿Por qué la Ley te obliga a tener Abogado y Procurador?
La Ley de Segunda Oportunidad no es un trámite administrativo sencillo; es un procedimiento judicial que se lleva a cabo ante los Juzgados de lo Mercantil.
Según la normativa procesal española, para actuar en este tipo de juicios, se requiere lo que llamamos «postulación procesal». Esto significa que el ciudadano de a pie no puede dirigirse al tribunal solo; necesita dos figuras obligatorias:
- El Abogado (Defensa Técnica): Es quien diseña la estrategia, redacta la solicitud de concurso de acreedores, negocia el plan de pagos o solicita la liquidación y pelea por tu Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI).
- El Procurador (Representación Procesal): Es quien ostenta tu representación oficial ante el juzgado. Es el «enlace» que recibe las notificaciones diarias, controla los plazos al milímetro y asegura que el expediente no se paralice en la burocracia de la Administración de Justicia.
Intentar acogerse a la ley sin procurador provocaría la inadmisión inmediata de tu demanda. El juez no entraría ni a valorar tu caso.
¿Qué diferencia real hay entre ambos profesionales?
Es fundamental que entiendas qué pagas a cada uno para ver el valor que aportan al éxito de tu caso.
- Tu Abogado (Yo): Me encargo del fondo del asunto. Analizo tu situación financiera, reviso si hay cláusulas abusivas en tus tarjetas revolving, decido si interesa salvar la vivienda o liquidar bienes, y redacto los argumentos legales para convencer al juez de que eres un deudor de buena fe.
- Tu Procurador: Se encarga de la forma y el tiempo. En un proceso concursal, los plazos son vitales. Si el juzgado nos da 5 días para subsanar un error y se nos pasa el plazo, pierdes la oportunidad. El procurador garantiza que eso nunca ocurra.
Consejo de Experto: Aunque el procurador es obligatorio, ya no necesitas gastar dinero extra en un notario para darle poderes. Hoy en día, realizamos el apoderamiento Apud Acta de forma electrónica y gratuita. Es un trámite que gestionamos directamente desde el despacho.
El riesgo de buscar «atajos» o acudir sin especialista
A veces, por ahorrar costes, se busca la asistencia jurídica gratuita (Turno de Oficio). Tienes derecho a solicitarla si cumples los requisitos económicos, y es una opción válida.
Sin embargo, debes saber que en el turno de oficio te asignan al profesional que toque por lista, no necesariamente a un experto en Derecho Concursal.
La Ley de Segunda Oportunidad es muy técnica. Un error en la solicitud inicial, una mala clasificación de los créditos o no diferenciar correctamente entre masa activa y pasiva puede llevar a que:
- Te denieguen la cancelación de las deudas.
- Pierdas activos que podrías haber conservado legalmente.
- El proceso se alargue años innecesariamente.
Contar con un abogado especializado junto a un procurador de confianza es la única forma de blindar tu futuro.
«No tengo dinero para pagar a dos profesionales»: Tenemos una solución
Esta es la parte más importante. La ley te obliga a tener abogado y procurador, pero no te obliga a tener todo el dinero hoy.
Soy consciente de que, si estás leyendo esto, es porque tienes problemas de liquidez. Por eso, en mi despacho he eliminado las barreras de entrada tradicionales. No necesitas pagar provisiones de fondos desorbitadas para empezar.
Ofrecemos modalidades de pago 100% adaptadas a ti:
- Financiación flexible: Dividimos los honorarios (de abogado y procurador) en cuotas mensuales cómodas.
- Sin asfixia: Ajustamos la cuota para que sea inferior a lo que ahora pagas de intereses a los bancos, permitiéndote vivir mientras tramitamos tu libertad.
- Transparencia: Sabrás el coste total desde el primer día, sin sorpresas finales.
El objetivo es que el requisito del procurador sea solo un trámite más, no un muro que te impida empezar de nuevo.
¿Hablamos de tu caso sin compromiso?
No dejes que la burocracia o el miedo a los costes te paralicen. Soy Mónica Puente, abogada con más de 8 años de experiencia en derecho bancario y concursal. Mi trabajo es encontrar la estrategia legal más segura para ti y el plan de pagos más cómodo para tu bolsillo.
Analicemos tu situación. Te confirmaré si cumples los requisitos y diseñaremos una hoja de ruta para cancelar tus deudas.
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